Sam Holt , el negro del que se piensa que pudo asesinar a Alfred Cranford y asaltado a su esposa, fue quemado en una estaca a una milla y un cuarto de Newman en Georgia, el domingo pasado dia 23 de julio a las dos y media. Alrededor de dos mil personas rodeaban el pequeño árbol al que fue sujetado mientras observaban como las llamas devoraban su carne.
Dos Condados, Cambell and Coweta, directamente interesados en los crimenes del negro asi como el estado entero habian esperado con impaciencia por el momento en que el negro hubiera de pagar por sus criminales actos. Rara vez tanto sufrimiento habia sido contemplado y a traves de este el negro profirio apenas un grito. Aquellos que presenciarón el hecho vierón al negro contemplar su propia muerte y asi como a este torturado entre la llamas con una satisfacción no fingida.
Para miradas turbadas, detalles escabrosos, e incidentes sangrientos, la quema de Sam Holt sobrepaso por mucho cualquier ocurrencia que alguna vez se hubiera oido en la historia de Georgia.
Tan solo unas brasas, y una estaca oscurecida, fue lo único que quedo para contar la historia. Ni siquiera los huesos del negro fuerón dejados en paz, sino que una multitud arrebatada venida de todas las direcciones, se enfrentarón sobre el cuerpo quemado del hombre, escarbando con sus cuchillos y buscando souvenirs del suceso.
Holt fue a la estaca con el mayor coraje que uno en ese momento posiblemente pudiera tener,y el unico murmullo que salio de sus labios fue cuando enojados cuchillos se clavarón en su carne y su sangre vital crepito en el fuego ante sus ojos.
Entonces el grito, "!!!O Dios mio,O Jesus...¡¡¡¡
La multitud que quemo a Holt creyo que no habia cometido ningún error en su culpabilidad o identidad. Despues de que las primeras llamas lamieran sus pies, el fue temporalmente apartado del poste momento en que se dijo que habia admitido su culpa.
Una de los sucesos mas extraños de todo el asunto es el la participación en la ejecucuión de un hombre norteño. Este hombre , cuyo nombre no puede ser divulgado por aquellos que le conocen, anuncio que el era del norte, mientras tranquilamente empapapa las ropas de Holt con queroseno.
La Señora Cranford, la victima violada, no le fue permitido identificar al negro ya que es encontraba enferma debido a que se pensaba que el shock para ella hubo de ser tremendo. La multitud estaba satisfecha con la identificación de Holt por la madre de la Señora Cranford la cual sin embargo no vio a Holt cometer el crimen.
La mascaras no tuvierón sitio en el linchamiento. No había ningún secreto; ningún esfuerzo para prevenir a nadie de ver a quien encendia el fuego, quien cortaba las orejas o quien tomaba la cabeza. En el tronco de un árbol cercano fue colocada la siguiente placa "Debemos proteger nuestras mujeres sureñas"
28 de abril de 1889
Kissimi Valley (Florida) Gazette
fuente:100 years of lynchings.Ralph Ginzburg
nota; si abres la página web de www.withoutsanctuary.com la foto que se carga es la de este linchamiento
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